Liberación de emociones anidadas

En nuestro cuerpo físico, solemos tener emociones que han quedado bloqueadas y retenidas desde nuestra más temprana infancia, por experiencias vividas que no supimos, ni pudimos gestionar adecuadamente, y dan forma a lo que he denominado emoción anidada.

En ocasiones, algunas de estas emociones, no están en nosotros por experiencias vividas y atascadas en nuestro interior. Sino que han sido heredadas en el momento de la concepción. Estas emociones anidan en nuestro interior y pueden provenir de papá o mamá. Con esta herramienta, se pueden liberar de nuestro ancestro predecesor, así como de nosotros mismos. A nuestros padres, pudo pasarles lo mismo, que ellos hayan heredado alguna emoción de sus propios padres (mamá o papá, nuestros abuelos) y así sucesivamente.

Una vez que determinamos el origen y la emoción que ha anidado en nosotros, pero que proviene de varias generaciones de nuestro árbol genealógico atrás, o de experiencias vividas en algún momento de nuestras propias vidas, procederemos a liberar esa emoción.

Las emociones que han quedado atrapadas en nuestro interior, pueden estar alrededor de:

  • dolencias físicas y enfermedades…,
  • de patrones de conducta (por ej. adicciones)…,
  • de hábitos nocivos…,
  • de formas de pensar condicionantes…,
  • de creencias limitantes (por ej. “No puedo, no soy capaz”)…,
  • sentimientos que  invaden, bloquean  y  limitan: ira,  celos,  culpa,  miedo,  frustración,  baja  autoestima,  inseguridad, angustia, etc….,
  • bucles  (repeticiones  nocivas de situaciones,  parejas,  formas de pensar o actuar)…, 
  • ansiedad…,
  • depresión…,
  • karma…,
  • y un largo etc. …

Dependerá de tu motivo de consulta,  de tu situación  y  circunstancia particular a tratar y resolver, y es lo que tenemos que descubrir y atender.

Puedes liberar tus emociones anidadas de forma presencial (en consulta) o a distancia (sin importar el país, ni la distancia a la que te encuentres)

Quien se puede beneficiar de esta terapia?

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NIÑOS: es ideal ayudar a nuestros pequeños con las emociones que puedan estar empezando a quedar retenidas en su interior, ya que son los cimientos para la creación de la anidación de las emociones en su Ser. Este cúmulo de emociones, puede condicionar y comprometer su bienestar. Cuántos pequeños están pasándolo realmente mal, ante la emoción de miedo, celos, rabia (ira), inseguirdad, entre otras?… Lo mejor de esta técnica, es que no hace falta traer al niñ@ a la consulta, simplemente con el pedido y consentimiento de la madre o del padre, es suficiente para gestionar y liberar lo que haya bloqueado en su interior. El cambio que los pequeños dan, luego de aplicar esta herramienta, es espectacular!!!

ADOLESCENTES: Os podeis hacer una idea de cuanto podemos ayudar a nuestros jovencit@s?… Ellos son un hervidero de emociones que no siempre encuentran la forma de ser canalizadas adecuadamente y se quedan en su interior, generando frustración, impotencia, incomprensión. Pueden desarrollar malos hábitos, apatía, desmotivación, mal humor, encerrarse en sí mismos (aislarse), y diversos malestares: dolencias físicas, emociones desadaptadas, respuestas fueras de tono (violencia), y un largo etc. Así como a nosotros, nadie les enseñó (generalmente) a canalizar adecuadamente sus emociones, por lo que es normal que queden retenidas en su interior. Es muy importante, contar con su consentimiento. Ellos han de saber y estar de acuerdo en liberar las emociones que puedan estar anidadas en su interior.

En caso de ser menores de 18 años, basta con el consentimiento de los padres, aunque soy partidaria de que el/la chic@ lo sepa y esté de acuerdo.

JOVENES Y ADULTOS: Poco más cabe añadir a lo ya expuesto en niños y adolescentes. Solo hacerles saber, que a medida que vamos creciendo, nuestras defensas también y como mayores, tenemos muchas más capas que los pequeños, que atender, gestionar y liberar. Literalmente cual una cebolla…

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MASCOTAS: ellas también tienen emociones que anidan en su interior y pueden ser las causantes de desajustes en su comportamiento, afectando a su calidad de vida y convivencia. Por ej.: ladrar excesivamente, morder, agresividad, apatía, angustia por separación, ansiedad, síntomas físicos y dolencias, entre otros.

Misi

Comparto la experiencia que he tenido con nuestra gatita MISI. La adoptamos en Mayo del año pasado (2018). Ella nació en una casa, dos meses antes, en la que vivía con su mamá, su papá y su abuela materna; ademas de sus hermanos. Misi desarrollo especial cariño por mi hijo (14 años) y mi esposo desde el primer momento de llegar a casa, pero tanto a mi hija (17 años) y a mi, nos rechazaba. Literalmente huía de nosotras, no se dejaba tocar, ni acariciar y mucho menos alzar en brazos -como dato, que creo importante, cuando la fuimos a buscar, fue una chica de la edad de mi hija la que nos la dió-. Con el tiempo, comenzó a estar mas agresiva con nosotras, sobretodo conmigo. Se me ocurrió, ver si tenia emociones anidando en su interior. Y voila!!!, tenía 8 emociones retenidas. Todas ellas relacionadas con el hecho de haberla separado de su familia. Ademas de liberar las emociones anidadas en su interior, le pedí perdón, y le explique, que de todas formas ella sería dada en adopción a otra persona, que no viviría junto a sus padres y hermanos. Que nosotros la queremos mucho y es una integrante mas de nuestra familia…

El cambio que Misi dió, fue espectacular!!! e inmediato. Se acercó a mi, no bien terminé de liberar sus emociones, me miro a los ojos y me puso su patita encima de mi mano. Desde entonces, está cariñosa conmigo, también con mi hija cambió su actitud, nos deja cogerla en brazos y está relajada, me deja cortarle las uñas (antes era una lucha!!!). Ahora no es agresiva en sus juegos, es divertida y le encanta jugar a la escondida. Respeta un no (antes no lo hacía). Segura estoy de que haberla ayudado a liberar las emociones que anidaban en su interior, fue lo que le permitió mostrarse tal y como ella Es.

IMPORTANTE: las emociones anidadas, son liberadas PARA SIEMPRE, de todos (me refiero a los ancestros, padres, abuelos, bisabuelos, etc.; cuando se detecta que la emociona anidada es heredada en el momento de la concepción)